
Se comienza preparando el kit completo antes de salir de casa. En cuanto a ropa, lo más viejo que se tenga, así uno se autoconvence de que en realidad necesita comprar algo. Arrastro los pantalones rotos, pero me da pena tirarlos porque para unos que me hacen marcar paquete... La barba de varios días proporciona, junto a un no-peinado, un toque de vagabundo, sin ningún poder adquisitivo, que ayuda a que los dependientes no te den la plasta. Para no estresarse, en el iPod suena Sigur Ros. Y la tarjeta de crédito con el mes recién estrenado. Venga, de la mano de Misae, nos vamos de rebajas.
Uf qué calor. No puedo estar entrando, saliendo, visitiéndome, desvistiéndome. Colas para probarse, colas para pagar. A carreras por todas partes, codazos para abrirse paso. La gente va a su bola, hoy ni siquiera se puede ligar en las tiendas, ni qué decir con los dependientes. Las escenas de los probadores son de alto contenido erótico, desde luego, no aptas para mis nervios. Yo pensaba que me gustaban más bien poquita cosa, pero es que dios mío, los hay que ganan sin ropa.
Me gusta el estilismo de ése.
Nos ha jodido, a mi me gustaría incluso desnudo.Por favor, no, no te lleves esa cazadora, no, que es la última que queda. Mierda, vaya mala suerte, se la llevó. No podemos perder el tiempo, que se nos está dando mal. Vamos a comer algo rápido y sano. La Beef Supreme del McDonald's, por ejemplo. Ahora me siento culpable. Por si fuera poco, me encuentro al monitor del gimnasio, al que le confirmo que no estoy por ir esta semana. Por cierto, me dio dos besos; el último día, un gran abrazo. No sé, no sé...
No me gusta prácticamente nada. De lo único que me llama la atención ya no hay talla.
Yo no me voy a casa con las manos vacías. Ver para creer: nada de Energie, nada de Gas, nada de G-Star, nada de Diesel. No me llevo nada. ¿Se puede ser más desgraciado? Al menos me compraré esta sábana bajera naranja.
Espera, mira qué chulos estos pantalones.¿Te puedo ayudar en algo?Sí, busco un 32 de éstos.
Yo te los daría, pero es que son de chica.
Mira, ya está la cosa lo suficientemente malita como para que encima pongamos pegas tan tontas. Jo, siempre me pasa igual.Por lo que se ve, mañana no voy de estreno. No me puedo volver con sólo una sábana bajera color naranja. Estoy incluso por cambiarme de religión, así de camino a Lavapiés al menos me compraría una chilaba. Lo intentaré con El Corte Inglés. Sí, lo sé, es lo peor, pero es que ya estoy desquiciado. A ver, necesito unas zapatillas, unas botas y unos pantalones. Vale, me compraré una camisa. Es lo bueno de El Corte Inglés, que puedes devolver lo que en realidad no necesitas. Pero así no regreso de manos vacías.
Odio las rebajas. Nunca más vuelvo a comprar en rebajas. Mañana tendré que salir pronto del trabajo (ni me acordaba de que aún no estoy prejubilado). De esa manera, podré aprovechar una hora antes de que cierren las tiendas. Pero iré directamente a la nueva temporada. Porque yo lo valgo. Aunque había un par de zapaterías que aún no habían puesto los descuentos. Tendré que vigilarlas.