martes, 31 de julio de 2007

Modernos


Resulta curioso observar cómo los efectos del calor excesivo pueden asemejarse a los del inicio del otoño. Esta mañana la mayor parte de las calles lucían un manto de hojas secas. Los árboles de Madrid no pueden soportar estas temperaturas que me mantienen confundido. Una situación surrealista, sobre todo observada bajo una perspectiva resacosa a las 7 de la mañana.

No creo que pueda superar la separación entre Tamara y Paquirrín. Para sobrellevarlo, no está de más improvisar una borrachera sin motivo aparente un lunes por la noche, con la luna llena de privilegiada espectadora. Otra vez la luna llena, me asusta la influencia que está teniendo sobre mí. De vuelta a casa, ya de madrugada, no sé si por culpa de estas malditas chanclas o del exceso de alcohol, pero iba a pasitos, de lado a lado de la acera. Me río de mí mismo. A carcajadas.

Ya vuelve a ser prácticamente de noche cuando acudo semi dormido a la parada del bus. La luna brillaba esta mañana de manera especial. Y hace no tanto tiempo los primeros rayos del día se reflejaban sobre tu piel, justo al tomar la esquina del Reina Sofía (momentos únicos). Hemos cambiado el recorrido de la ruta que nos acerca todos los días a laempresaquemequitalavida. Hasta ahora, dejábamos atrás el amanecer atravesando la Casa de Campo. Ahora sólo circulamos por túneles. Sorprendente: la modernidad consiste en transformarnos en topos.

sábado, 28 de julio de 2007

¿Dónde agarrarse?


Cuando aún estaba superando lo jodido que soy, resulta duro descubrir que sólo me relaciono con gente que se quiere acostar conmigo. Con una honrosa excepción, quien tiene la bondad de apreciarme por cómo soy, a pesar de considerarme un espermatozoide con patas. Aprovechando que la Antártida se ha mudado a Norteamérica (donde, sin duda, se disfruta de más calidad de vida), he llegado a la conclusión transitoria de que debo ampliar mi círculo de amistades. Quizá algún día pueda llegar a tener amigos y amigas con las que no exista una tensión sexual -a veces- no resuelta.

Creo que al final esta máscara rompe hielo que llevo puesta a modo de chico-fácil-presumido-fardón va a tener resultados distintos a los esperados. Tú, que ya me vas conociendo algo, sabes que no soy así. Mi timidez natural me obliga a emplear estrategias de disuasión. La ironía es otra de ellas. Pero tengo que aprender a controlarlas, no sea que al final proyecte una imagen de mí completamente distorsionada. Con lo inocente que soy...

Me quedo embobado con la luz de las siete de la tarde de estos últimos días de Julio. Voy a aprovechar para no hacer nada y disfrutar simplemente de los tonos que regala.

miércoles, 25 de julio de 2007

Mi primera cana


Estoy triste. Yo pensaba que tenía en casa algo especial, una anécdota paranormal que poder contar y así despertar alrededor un cierto interés. La cuestión es que no recordaba haber rellenado nunca el dispensador de gel de manos (y prometo que me lavo). Pero ya no sale nada. Por tanto, he tenido que cometer la vulgaridad de echar un gel de avena.

En fin, todo tiene su momento y, aunque se haga esperar, la insistencia lo hace llegar.

Ante la proximidad de una ola de calor, comienzo a camuflar mi piel con un cambio de color, más acorde con la estación. Se me aclara el pelo con el sol. Incluso unas zonas se ponen más rubias que otras. Por ejemplo, hay un pelo -sólo uno- en la patilla izquierda que está muy claro. Mucho. De hecho, de puro rubio parece blanco. No sé si cortármelo para guardarlo en una cajita, de recuerdo. Dios qué asco. Al menos espero poder llegar a convertirme en un maduro interesante.

domingo, 22 de julio de 2007

Concierto improvisado


Ahí vienen. Casi en bandada. Una, dos, tres por aquí, más al fondo. Por la dirección del aterrizaje, supongo que regresarán del vertedero. Aves de la basura. Quizá por eso me atraen tanto. Malos tiempos para las cigüeñas en época de reciclaje.

Al atardecer, la catedral asciende unos cuantos centímetros. Pasarán la noche aquí, una en cada pináculo, en una simbiosis perfecta. De paso, presencian un concierto de lo más surrealista. Aunque no actúan como simples espectadores, sino que lo complementan con su estridente crotoreo que tanto echo de menos. Concierto para saxofón bajo, San Cristóbal, copa de vino y cigüeña. Una mezcla espectacular.

Me confunde lo que viene desde la derecha. Los objetos se acercan y se convierten en tiras de colores: rojo, azul, verde, amarillo y malva. En su suave caída libre rozan al niño de unos 12 años que se sienta delante. Le observo y aprecio que vestimos igual que él. Como dice mi madre: hijo, te has hecho moderno después de viejo. No, mamá, se trata de dar color a la vida. El color que nos envuelve y nos rodea al ritmo de la brisa que estoy aprendiendo a generar. Sólo espero saber controlarla, antes de que se transforme en huracán.

miércoles, 18 de julio de 2007

Reciclaje de emociones


Nos deshacemos de los objetos que evocan recuerdos que, por salud mental o simple ilusión por salir adelante, preferimos dejar enterrados. Normalmente los arrojamos al cubo de la basura. Pero, ¿qué ocurre si los depositamos en algún contenedor de reciclaje? En ese caso, ¿dónde van nuestros recuerdos? Supongo que simplemente se transforman en otros más apetecibles, con un uso alternativo más adaptado a nuestras necesidades del momento.

Mucha basura en Madrid estos días. Huele mal. No estaría de más que cayera una tormenta fuerte y se limpiaran estas calles del centro que apestan a rancio. Que el agua torrencial arrastrara en su improvisado cauce tanta suciedad acumulada durante semanas de contención. Y, de paso, los rayos iluminaran, aunque fuera por unos segundos, esta habitación sin color. Me canso de la luz artificial de los focos.

Voy a soplar fuerte, a ver si las nubes se animan y me siguen.

sábado, 14 de julio de 2007

Raro


Está siendo el verano de las improvisaciones. Como no tenía expectativas previas, supongo que los resultados finales serán positivos o, al menos, sorprendentes. Y no pienso hacer balance cuando termine.

Está siendo un verano raro.

Este Julio en Madrid anochece antes de lo que recordaba.
Salvo los últimos días, se levantaba fresquito a última hora de la tarde.
En la oficina se ve más gente de la habitual, pero se percibe mayor tranquilidad.
Mi jornada reducida da para menos cosas de las que esperaba, me sigue faltando tiempo libre.
Las miradas están más despiertas que nunca.
La comida india se está convirtiendo de mis favoritas, a pesar de los efectos sobre el estómago.

Está siendo un verano raro, sí.

Está siendo también un verano intenso. Este verano en Madrid se prodigan las cenas entre salamandras, las relaciones de piel, Italia en América, el cine balcánico, Toledo y aledaños, Tintin, las ilusiones infundadas, las esperanzas trabajadas, los hechos consumados y las emociones descongeladas.

Está siendo un verano raro. Pero, para compensar, este verano, la luz, el calor, el ajetreo, el tiempo, las gafas de sol y el Almax los ponemos entre tú y yo.

lunes, 9 de julio de 2007

Pendiente


Se masca la tragedia. La principal consecuencia práctica de haber sido absorbidos por la empresa número uno de este país en cuanto a servicios de consultoría tecnológica y estratégica, que tantos beneficios nos va a aportar a todos los empleados en base a las enormes perspectivas de crecimiento personal dentro de una compañía que se preocupa por el bienestar social de su potencial humano, es haber cerrado la posibilidad de conectarse al messenger en la oficina. O descubrimos en breve el puerto del proxy para tener plena salida a internet o me sé de más de uno que en breve saca la catana. Si a eso unimos que también están capadas páginas del tipo marca.es, me temo que entre el sector heterosexual va a producirse alguna lipotimia.

Tengo tanto pendiente por emprender que no sé por dónde empezar.

Compré carne. Ahora tengo que guisarla.
Compré limpiador de hornos. Ahora tengo que luchar con el mío.
Compré flores. Ahora tengo que transplantarlas.
Compré ropa de gimnasio. Ahora tengo que estrenarla.

No todo lo he comprado. Y, sin embargo, me queda tanto por hacer... Fui dejando cosas por el camino que no estoy dispuesto a despistar. Estoy descubriendo otras que me llenan y tienen pinta de solidificar. Allá voy. Sin pausa. ¿Para qué parar? Quiero ser como Nevado, el perro de ShinChan. Que jueguen conmigo. Me den mimos. Me cuiden la caseta. Y me inviten a las miriendas. Quiero ser un dibujo animado. Sí, lo he decidido. ¿Me dibujas tú?

miércoles, 4 de julio de 2007

Verano


Los niños escuálidos ya han sacado bracito. Los que iban a adelgazar se les ha quedado un cuerpo estupendo. Rodrigo luce un color dorado sobre sus piernas depiladas. Todos se saben de memoria las performances de la clase de pseudobaile cuyo monitor ya me saluda a través de los cristales, de puro descaro que soy.

Ha entrado de lleno el verano. Pam para pam pa pa pa pam para pam pa pa pa pam para pam pa pa paaaaaaaaaa you're the sun and moon you're the sea in blueeeee prrrr pp prrrr pp pprprprprrprp

Lo malo de Internet es que resulta muy sencillo seguir pistas y llevarse decepciones ante las evidencias.

Dudo entre irme a Santiago de Chile o a Valencia. Y me gusta no perder las ilusiones u optar a otras nuevas. Claro que sí. Sin vergüenza.

lunes, 2 de julio de 2007

Lunares de colores


Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Tan pequeñito y ya tiene en total diez dedos en los pies. Duerme plácidamente en un cochecito, a la sombra de una terraza junto al número 29 de la calle Argumosa. Me quiero cambiar por él.

Me había dejado la puerta del congelador abierta. Todo estaba encharcado. Casi se echan a perder alimentos que no había comprado para mí. De hecho, tenía la casa llena de cosas que no eran mías. Ya no. Ahora tengo huecos libres.

Sigo recogiendo lunares de colores cada vez que limpio por alguna esquina de casa hasta entonces insospechada. Pero casi me quedan sólo ya las fotos. Y cinco notas.

Esto es un homenaje a un niño republicano que puso luz en mi vida, me rompió los esquemas, ilusionó mi mirada , se llevó un trozo de mi oreja y cuyo recuerdo siempre irá conmigo. Y que estoy seguro que volveré a ver en un montón de ocasiones. Aunqué él no lo sepa.

Y este es el post más personal que he escrito hasta ahora.


domingo, 1 de julio de 2007

Mi libreta


Desde hace bastantes años salgo a la calle con una libreta, para anotar lo que se me pudiera ocurrir en cada momento y que no me gustaría perder. Apenas he escrito nada en ella. Aparecen algunas anotaciones antiguas sobre el Cabo de Gata, mails de conocidos y libros que pretendía leer. Aparte de eso, sólo tres páginas están ocupadas desde hace 5 años, con este contenido:


Casi no podía ni con la escoba, pero seguía trabajando.
Sin embargo, parecía feliz.

En Madrid he conocido a gente que estarían encantados de cederme su casa con tal de que no me fuera de aquí en caso de que perdiera mi trabajo.

Me cantó mi canción. En la playa. La luna se reflejaba sobre el mar. Sólo se oía el murmullo de unas pequeñas olas. Yo le abrazaba por la espalda.
Entonces, todo me parecía perfecto.


Ahora creo que empleo el blog para no dejar que se escapen esas sensaciones. Sigo escribiendo para mí, pero es que sé que me estás leyendo y no es lo mismo. Intento evadirme, pero me cuesta. No en todos los sentidos, porque dispersarme se me da bien... Puedo resultar una caja de sorpresas. Dentro de la caja, los lunares en ocasiones son de colores y otras simplemente grises. También es posible que coincidan rojos, azules, verdes y amarillos con grises y negros. El sacar un color u otro dependerá de la mano inocente que se atreva a mirar un poco más allá del muro en que a veces me convierto.

El muro es de adobe.

viernes, 29 de junio de 2007

Asertividad


"Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no-asertividad) no-asertivo (pasivo). Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el que la persona ni agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que expresa sus convicciones y defiende sus derechos". Wikipedia dixit. Quiero ser asertivo.

Quedan dos días para la luna llena. Es probable que me esté afectando más de lo que creía. Me encuentro transtornado. Pueden ser también efectos del alcohol. Algo más de un litro de cerveza viendo al churrero (José Galisteo) en la calle Pelayo se sube y hace subir todo. Todo ello mientras comía una empanada de los chinos. Voy para atrás. Me encanta.

Otras cosas me gustan menos. En serio que no creo que esté tan mal. No estoy enfermo ni nada por el estilo (salvo sexualmente hablando, ya es conocido, qué le vamos a hacer). Sólo que vuelvo a estar en el valle de los estados emocionales que desgraciadamente me caracterizan. Siento que alrededor lo sufran. Soy así. Bienvenido a mi pequeño mundo de ilusión, color, vergüenza e inestabilidad. Debería practicar encaje de bolillos. No puedo encajar en todas las situaciones. Soy más mayor de lo que muestro. Tengo más personalidad de la que creo.

Parece que va a llegar un momento en el que nos llegue hasta a molestar que nos pregunten en persona por nuestras vidas. Es probable que lleguemos a decir: ¿pero es que no lo has leído en mi blog?. Sí, lo he leído. Pero me gustas mucho más en persona.

Este año anochece más pronto en Madrid. Y no sé hacia dónde conducirá la escalera.


lunes, 25 de junio de 2007

Profundizando el conocimiento


- ¿Qué haces con tres móviles?

- El mío, el de la empresa y el de soporte 24x7.

- ¿Ah! ¡Qué barato te salió! ¿No?

- ¿Perdón?

- ¿Sólo 24 con 7 euros te costó?


Bienaventurados aquellos que no conozcan el soporte 24x7, pues a ellos se les abrirá el reino de los cielos. Mi reino particular más bien parece una república bananera, sin orden ni concierto. A rey muerto, rey puesto. Cambio de Presidente tanto como de camisa. Realizo continuos golpes de estado contra mis propios intereses, repartiendo situaciones injustas simplemente por dejarme llevar por las sensaciones de cada momento. Como injusto es que haya determinadas personas o situaciones que hayan aparecido tan poco por este blog.

No preocuparse por mi desaparición temporal, que entre una borrachera y otra he estado, sobre todo, abducido (des)montando muebles de Ikea. También reorganizando un poco mi vida, para volver a caer en las historias de siempre. Hablando con una de mis mejores amigas he quedado casi convencido de la idoneidad de ir a un psicólogo. Lo pensaré para el otoño.

P.D. Estos días he podido descubrir que el niño de la navaja gana -y mucho- desnudo, que prefiero al personaje estando vestido, que mi compañero cachondo me pone aún más habiéndose rapado y que el chico del autobús es una mariquita loca los fines de semana.

martes, 19 de junio de 2007

Por la mañana



Sube en Príncipe Pío. Poquita cosa. Pantalón blanco, más bien ajustado, sin que llegue a ser de chandal ni vaquero. Algo sucio, casi como si viniera de trabajar en la obra. Pero no puede ser, aun casi no ha amanecido. Chaquetilla años 80, parece que original de la época. Pelo revuelto, lo calificaría de greñas. Creo que no se ha duchado. En fin, con pintas de guarrete. Su cara son todo ojeras. Recién levantado. En bastantes sentidos, pues semejante paquete no puede ser natural. Seguro que tiene una erección matutina.

Baja sólo una parada después, en Lago, Casa de Campo. ¿Qué vendrá a hacer aquí a estas horas?. Se dirige hacia una zona de escaso tránsito. Ay dios. ¿Será chapero? ¿Cuánto cobrará? Me dan ganas de seguirle. Si no fuera mucho, ¿le pagaría?

viernes, 15 de junio de 2007

Democracio


15 de Junio de 1977. Primeras elecciones democráticas tras demasiadas décadas de oscuridad. En Palencia, una mujer acude emocionada a depositar su voto en las urnas situadas en el Seminario Mayor (este curso 2006/07 será el último lectivo allí, se acabaron definitivamente las vocaciones). Los integrantes de la mesa electoral se asustan al verla llegar e inmediatamente la hacen sentar. La mujer aclara que no hay ningún problema, que aún le quedan algunas semanas para dar a luz. Pero esa noche yo ya no podía aguantar la emoción de nacer en democracia.

Tras dar guerra durante toda la madrugada, nací al día siguiente. Por tanto, mañana cumpliré 30 años. No quiero.

En la accidentada cena de anoche con mis insulsos compañeros de trabajo, solté que sería estupendo morir mañana (por hoy), así no llegaría nunca a tal edad. Me asusta. Incluso estoy convencido de que algunos hechos que me han ocurrido últimamente han estado originados por la negativa a reconocer que iba a cumplir los 30. Me considero más joven que nunca, tengo la ilusión por las nubes, las expectativas son mayores de lo que imaginé y en cuanto a la imagen creo que tampoco los aparento.

Pretendo aprovechar el día a día al máximo. Así, aunque tengo 30, estarán bien vividos. Pero no quiero llegar a ellos. Bueno, si me acompañas seguro que los aguantaré mejor. Hasta mañana.

martes, 12 de junio de 2007

Un despiste



Era la cola más corta. Pero casualmente fue la que más tardó. La cajera más pava. El lector de códigos de barras más deficiente. La gente más imposible. Cuando por fin me toca, me deja a medias y me dice 14 euros. Ya pensaba yo que muy barata me había salido la compra... ¿Eso es también tuyo? -me dice. ¡Pues sí! ¿Pasa algo? ¿De qué te sorprendes? ¡Los condones son míos! No sé qué se habría creído esta tía. Encima tiene que abrirle la caja una compañera, así que mis condones circulan por todo el Carrefour Express. Me siguen dando vergüenza estas cosas.

¿Qué comen los maricas de Lavapiés? Pues mucha fibra, tanto en los cereales del desayuno como en los yogures de Coronado. Lechuga iceberg y otras hojas exóticas. Quesos de diferentes tipos. Y carne roja. Muy sanos, vamos. Todos unos sosos. Yo para eso soy mucho más guarro. Encima esta mañana según iba a coger el bus me he quedado mirando a una chica con aire libidinoso. Ay dios, ¿me estaré convirtiendo en un hetero cualquiera? Menos mal que después vi a unos niños pijos esperando con sus trajes recién planchados a la puerta del colegio ultracatólico de turno. Así, todo volvió a la normalidad.


Qué bien Madrid.

Conexión espontánea


Cuando uno no está en casa el fin de semana y se empeña por resultar autónomo, se acumulan las tareas domésticas en los días sucesivos. Limpieza, comidas, plancha y compra comparten tiempo con denodada alegría junto a la rutina laboral y de ocio. Tengo un compañero que a esta asignación de tiempos lo denomina slot. Pedante.

Echo de menos Lisboa. Además, veo que por aquí es una sensación bastante generalizada. Se trata de una de las ciudades más cercanas de las que he disfrutado. Un paseo por Alfama o una noche en Chiado valen por meses de recuerdos. Estoy cambiando Barcelona por Lisboa como destino recurrente al que al menos debo acudir una vez por año. Como dicen en Piedras, porque está cerca, porque es barato y porque es tan bonito. Añado: porque me llena tanto...

Me admiran las personas que luchan por conseguir sus sueños y que enfocan su vida en base a lograrlos. Vivir de una ilusión. Vivir con ella. Para ella. Sólo puedo aplaudir a quien entiende el trabajo como un elemento meramente accesorio que le permite vivir mientras encuentra su hueco y lucha por una meta. O un sueño. ¡Sueña!

Me encuentro más sensible de lo habitual. Estos días se acumulan recuerdos, presente, cambios, ideas descabelladas, sonrisas, suspiros, lágrimas, indefiniciones, caricias, abrazos, besos. Me gustar sentir todo eso. Espero que no llegue a sobredosis y que mi trece coma cero particular continúe inamovible.

Rutina, Lisboa, sueños y amor. Todo mezclado. Tienen tanto en común...

lunes, 11 de junio de 2007

Orígenes


Visita relámpago a la casa familiar. Necesitaba descansar y allí lo suelo conseguir. Nunca está de más que tu mamá te cuide un par de días y te prepare unos tuppers y esas cosas. Ni siquiera me llevé el portátil. Sin grandes planes adicionales: dormir, comer, observar como chupa Jorge Lorenzo y recrearme con el brazo izquierdo y el culo de Rafa Nadal.

Mi madre me incita a que vuelva a Palencia, que seguro que algo de trabajo encontraría -me dice- incluso algo de lo mío. Ojalá supiera qué es lo mío. Lo que está claro es que no encajo ya en Palencia. Mi estilo de vida en Madrid sería irreproducible en la citytown. Mi gente también está ahora en la capital del reino (y en Murcia y en Valencia y en Barcelona y en Churruán City y en Santiago y en A Coruña y en Sevilla y en Albacete y en Dallas y en Bilbao...). Nadie en Palencia, salvo la familia (que ya es mucho, a pesar de lo despegado que soy). Además, con el equipo de fútbol recién eliminado de la fase de ascenso a segunda división, pues para qué más explicaciones.

Mientras estaba allí, me han salido tres granos infernales, que han quedado al descubierto tras afeitarme la barba de 5 días que ya me hacía irreconocible. Es universalmente sabido a qué se debe el acné, así que puedo plantear abiertamente y sin complejos la pregunta que me ronda. Si la paja te la hace otro, ¿también salen granos?

Y, a todo esto, mi padre sugería que le diera la dirección de mi blog. No, por tu salud, papá. Pobrecito, le terminaría por dar seguro un infarto.

jueves, 7 de junio de 2007

Personaje (II)


Es un auténtico desastre. La reina de la improvisación y de la cancelación de planes a última hora. La dejas de ver durante una semana y su vida ha podido dar un giro radical. En todos los sentidos. Y cuando digo todos son todos. No me sorprende nada de lo que me puedo encontrar porque ya lo he visto casi todo en ella. Últimamente ya sólo me saca por mi barrio. No es que me disguste, pero mira bonita, a uno también le gusta conocer mundo.

En las últimas semanas ha ido posponiendo sin nueva fecha una salida de compras, actividades culturales varias, fiestas de guardar, viveros, quedadas con otros personajes, viajes (ni me atrevo a linkarlo...), cenas, cafés, tortillas, bizcochos... Sabe que se lo tolero todo, aunque de vez en cuando tenga que dar unos gritos dejando claro que soy borde por naturaleza. Me desquicia su impuntualidad, o más bien su obsesión por considerar que si sale a las 10 de Arroyomolinos, a las 10:05 puede llegar perfectamente a Atocha. Pero estar allí alas 10:05 resulta sumamente importante, porque es el hueco que te ha concedido en su alocada agenda: exactamente de 10:05 a 10:49. Si lo desaprovechas, estás perdido: no sabes cuándo te volverá a tocar.

Me gusta estar con ella. Nunca está de más que te bailen el agua durante un rato y que te tiren los tejos, mientras uno se hace el despistado. Es de las pocas personas que considera que soy gracioso. Las cosas que me dice me afectan más de lo que cree. La consecuencia de sus últimas palabras ¿irónicas? es que he tenido que ir de urgencia a la peluquería, he cambiado de ropa, me he hecho un arreglo de piel y me he depilado. Que uno está empezando a llegar a una edad que no es plan de dejarse.

Causa furor entre mis compañeros (heteros) de trabajo, mientras que curiosidad entre el resto. Siembra alegría por donde pisa. Tiene un don de gentes espectacular. Es una artista oriental que llegará muy lejos, porque vale para ello y se lo curra bien. Así la adoran alrededor. Y es mi amiga. Uno de los pocos motivos para hablar aquí de una mujer.

martes, 5 de junio de 2007

Incompatibles


Las definición de incompatibilidades a nivel de componentes de facturación resulta poco eficiente y sobrecarga las consultas contra el middleware. La oferta comercial quedaría mejor identificada escalonando las diferentes dependencias y estableciendo criterios nítidos de separación entre servicio - producto - elementos adicionales.

Mi trabajo de hoy. Como de costumbre, no tengo ni idea de lo que digo. Pero parece profesional. El día que alguien se dé cuenta de que vivo de las apariencias voy a tener problemas. Frases vacías, sin contenido provechoso, pero que dejan satisfecho a quien tiene que leerlas.

El trabajo es la vida ficticia, aquella en la que nos vemos abocados a actuar. Ojalá en la vida real resultara tan fácil decidir de qué manera queremos modelizar las incompatibilidades. Al elegir, nos vemos obligados a descartar. Supone un conflicto interior, puesto que prefiero conservar a innovar. O, al menos, tratar de evitar cambios bruscos. Me gustaría que las cosas o personas que me importan cuadraran mejor. Nunca he sabido de qué forma se puede lograr la complementariedad. Por eso, siempre tiendo a plantearlo como un o ellos o nosotros. O tú o yo. Pretendo que no sea así. Lo sabes. Ayúdame a conseguirlo.

sábado, 2 de junio de 2007

Personaje (I)


Inicio una serie que se irá solapando con otras tonterías varias de las que acostumbro a escribir últimamente. Ahora ya no me salen de manera recurrente relatos profundos ni deseos no consumados. ¿Será porque la melancolía ya no me ronda? Con ese aire bucólico que me daba... En fin, hablaré por el momento acerca de los personajes que me rodean.

Como por ahí es muy habitual clasificar, yo no me voy a quedar atrás. En la vida hay tres categorías de seres de entre los que se presume inteligencia emocional: personas, personas humanas y personajes. Algún día me meteré con los dos primeros tipos. Ahora describo directamente a los personajes, que son los que más me gustan.

Y tengo que comenzar con él. El personaje por excelencia. De hecho, creo que cuando se define personaje en el diccionario, aparece su retrato. Tampoco sería tan raro, pues mira que le pone una foto suya... Cualquier día decora su mesa de trabajo con un collage propio. Eso sí, todas las toma desde la misma perspectiva, dado que ya se tiene pillado el ángulo bueno. Está, pues, encantado de haberse trasladado al parque empresarial donde confluyen amistosamente laempresaquenosquitalavida y laempresaquenospaga, dado que todos los edificios son de espejo y se entretiene mucho mirándose al pasear.

Por resumir, tres frases suyas de la última semana:

- Frase I: Estoy harto de los avales bancarios para alquilar un piso. Al final lo conseguiré, pero ¿quién me avala mi corazón?

- Frase II: Pues sí, qué pasa, me he borrado del gimnasio. Además, con los 80 euros al mes que me ahorro, al cabo de un año me podré hacer una liposucción.

- Frase III: No te preocupes por el plan que lleves si salimos el sábado. Total, si me quedo sólo ya sabes que en cuanto me dé la vuelta tendré ya varias lenguas dentro.

Dedica a su madre los pases a producción que realizamos con éxito. No sabe moverse sin un calendario por delante de proyectos en curso. Piensa que hoy en día no se puede sobrevivir sin unos pantalones de pitillo. Me dice a la cara que no le gusto, así que deje de intentar liarme con él. Considera que los frenos del coche no son fundamentales para la conducción y que la reserva del depósito de gasolina dura indefinidamente. Camina dando saltitos cuando llueve, porque tiene un agujero en los zapatos y se moja los pies. Y canta cualquier tema con tono de coro de misa.

Me ha llevado por el mal camino, con el resultado de ayudar -inconscientemente- a encontrarme a mí mismo. Curioso: para hallar mi sitio tan solo requería dar salida a mis motivaciones. Lo peor es que se me están pegando muchos gestos suyos. Por ejemplo, un movimiento repetitivo de la cabeza cuando afirmo algo. O expresiones de tipo histérico compulsivo. Y dejemos de lado la pluma... Que yo no ¿eh? No sea que haya malentendidos.